DIEGO VALDERAS: “A QUIEN NACE BARRIGÓN NO HAY QUIEN LO FAJE”

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POR ADAY QUESADA / CANARIAS SEMANAL

Mi padre siempre me recuerda que “a quien nace barrigón no hay quien lo faje”. Y eso es lo que parece estar sucediendo con el ex vicepresidente de Andalucía, Diego Valderas. Los de IU están que trinan porque Susanita, “la del ratón”, ha propuesto al tal Valderas, que un día fuera también coordinador general de IULV-CA, para ocupar el puesto creado ad hoc por ella misma, que tiene la burocrática función de “comisionar todos aquellos asuntos relacionados con la Memoria Histórica”.

El encabronamiento de algunos sectores se debe a que están convencidos de que la nueva figura de “Comisionado de la Memoria Histórica y Democrática”, que el PSOE propone que ocupe Valderas, no es más que una maldita trampa, que ha contado con la propia complicidad de don Diego, para que a cambio de ese servicio meta cuchara en el debate interno que se desarrolla en la IU andaluza, e intente suavizar el pacto de Susanita con Ciudadanos en el Ejecutivo andaluz.

La verdad es que – y esto era mi madre la que me lo advertía – con sus pecados IU arrastra también sus numerosas penitencias. De manera progresiva, Izquierda Unida ha ido perdiendo fuelle en Andalucía a lo largo de los últimos años. No se trata, naturalmente, de culpar al “lindo don Diego” de todos los males que arrastra esa formación política. Pero creer, como hace Valderas, que los jornaleros andaluces se lo tragarán todo y siempre, no deja de tener bemoles. Y, además, a la corta o la la media, tanta sirvergonzonería siempre se paga.

Durante las vísperas de las elecciones autonómicas, el que fuera vicepresidente de la Junta de Andalucía y ex coordinador de Izquierda Unida se dedicaba a hacer llamamientos “incendiarios” al pueblo andaluz para que se “rebelara” en contra del gobierno del PSOE. Una vez que se celebraban las elecciones y se abría la posibilidad de que IU se hiciera con algunas poltronas gubernamentales, a Diego Valderas se le apagaban sus fogaleras y se olvidaba ipso facto de sus mentadas “rebeliones”. Y, como si se tratara de un dócil corderito, entraba diligente y sin rechistar por el aro que le indicaban los socialdemócratas.

Diego Valderas es ya, ciertamente, un político amortizado, frito, tieso como una mojama. Y, como tal, doña Susanita, la del ratón, le ha ofrecido un echadero en el “cementerio de los elefantes”. Algo que, por otra parte, es un destino previsto y oficialmente aceptado para los políticos del régimen del 78. A cambio, Valderas tratará de “blanquear” ante los militantes de su formación política los pactos de Susanita con los “Naranjitos” de Cs. Y en compensación, el “lindo don Diego” podrá usar de nuevo el Audi con chófer que ya “calzaba” cuando era vicepresidente de la Junta Andaluza.

Y todo a cuenta – ¡manda bemoles! – de la memoria histórica de nuestros muertos y nuestra Memoria.

 

NOTA DEL FLAGELO: Esto y tantos otros casos son  por los  que IU no es creíble  y PODEMOS le cortó el terreno. La gente quiere alternativas no mamporreros del PSOE, acaparadores de cargos públicos ni enchufistas de familiares, amigos y personas piadosas.

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