LOS DOCUMENTOS DESCLASIFICADOS DE LA CIA DESVELAN EL NEFASTO PAPEL HISTÓRICO JUGADO POR SANTIAGO CARRILLO

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REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL

La pasada semana la “Central Intelligence Agency”, más conocida entre nosotros por “la CIA”, es decir los Servicios de Inteligencia estadounidenses, desclasificaron una serie de documentos relacionados con la política española, en los que se relatan las secuencias de la relación que esa institución mantuvo con políticos españoles, ya antes de que se produjera la muerte del dictador Franco. Se trata de una desclasificacion reglada por las leyes estadounidense que obligan a los servicios de inteligencia a porner a disposición pública la documentacion correspondiente a 40 años atrás.

La desclasificación de documentos e informes secretos en este caso ha alcanzado cifras millonarias. Más de 12 millones de páginas, entre las que se encuentran un número de documentos todavía indeterminados que se refieren a la reciente historia de España, fueron puestas a disposición publica la pasada semana. Ello, sin duda, abrirá nuevas fuentes de información sobre aspectos hasta ahora desconocidos de las relaciones entre los gorbiernos y partidos del post franquismo y la Inteligencia de los EE.UU.

La documentación corresponde a las informaciones obtenidas por esta institución 40 años después de que se produjeran los hechos relatados Aunque la CIA los había mantenido en secreto, a lo largo de los últimos decenios, se ha acumulado una abundante bibliografía, en España y fuera de España, en la que se relatan prolijamente las sucesivas renuncias políticas e ideológicas de la dirección del PCE durante todo el proceso de la llamada transición demócratica. Lo que ahora aparece no es, pues, una novedad sino tan sólo una constatación documental de los compromisos contraídos y las componendas de los políticos del postfranquismo.

Uno de los documentos publicados por la Agencia de espionaje norteamericana es un “intercambio” mantenido por Santiago Carrillo, secretario general del PCE, en 1975 , con un responsable oficioso de la revista derechista norteamericana “Time”.

Según revelan los papeles de la CIA – accesibles para todo el mundo en la web de esa institución- Santiago Carrillo defendió en esa conversación la presencia de las bases norteamericanas en suelo español. Tratando de hacer un alarde de “independencia política” ante sus interlocutores estadounidenses, Carrillo manifestó que “los americanos podrían estar en España mientras los rusos se mantuvieran en Checoslovaquia”.

La documentación revelada pone, asimismo, de manifiesto que Santiago Carrillo no desaprovechaba tampoco la ocasión de atacar al Secretario General de los comunistas portugueses, Álvaro Cunhal, para congraciarse con los norteamericanos. El documento de la CIA recoge las críticas del líder del PCE a su homólogo portugués “por su papel en la Revolución de los Claves y las consecuencias que pudiera tener en España” . El dirigente del PCE aseguró, igualmente, a sus confidentes norteamericanos que un “gobierno radical” en Portugal podría “dañar” sus opciones de “jugar un papel en la España postfranquista”. Un papel que, según el documento de la CIA, podría llevarle a formar parte de un gobierno. Algo que haría “si sus camaradas se lo piden”, de acuerdo con lo que relata el informe de la Inteligencia estadounidense.

Cuatro decadas después, no deja de resultar impactante que mientras el Secretario general del PCE realizaba este tipo de declaraciones en los ámbitos próximos a la Central de Inteligencia americana, miles de militantes de esa organización celebraran y defendían en las calles, en las fábricas y en las universidades españolas la “Revolución de los claveles” portuguesa, poniendo en riesgo su propia libertad e integridad personal.

Otro de los más significativos documentos está fechado el 15 de julio de 1975, meses antes de la muerte del dictador . En la conversación que relata la documentación, Carrillo enfatiza a sus interlocutores que el PCE colaborará “con otros partidos” en la consecución “de un gobierno democrático”, según el documento ahora publicado. El secretario general del PCE aseguraba a sus contertulios estadounidenses que personalmente preveía un derrocamiento de Franco “relativamente pacífico”.

Santiago Carrillo, se mostró firme partidario de respetar los derechos dinásticos de Juan de Borbón, el padre de Juan Carlos I, pues auguró que que el reinado de Juan Carlos I sólo duraría “un par de meses” . Carrillo informó además a su interlocutor de que sus intenciones eran “restaurar las libertades civiles y las instituciones democráticas” y no “instaurar el socialismo”, de acuerdo con lo que consta en el documento.

En el informe de la CIA se asegura que el giro experimentado por Carrillo en relación con las bases norteamericanas en España tenía como objetivo “ablandar” la reacción del gobierno estadounidense, para facilitar que representantes del PCE figuraran en un futuro gobierno del postfranquismo.

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