Los empresarios canarios reivindican “la donación libre y generalizada”.

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Canarias Semanal.org.-    El conocimiento público de la contabilidad A del PP desvelaba, hace escasas fechas, el relevante puesto que ocupan las grandes empresas canarias en el ranking de los financiadores del partido ultraconservador. Solo durante el 2011, quince empresas canarias donaron al partido del Gobierno la tercera parte de lo que recaudó durante ese año de elecciones. Un total de 701.200 euros de los 2.145.070 obtenidos por esta vía de financiación “legal”. Ambrosio Jiménez, Eustasio López – Grupo Lopesan – o Miguel Ángel Ramírez – presidente de la Unión Deportiva de Las Palmas, del Grupo Ralons y de Seguridad Integral Canaria – son solamente algunos de estos “generosos” contribuyentes isleños.

Este martes 16 de julio, los presidentes de las dos principales patronales del Archipiélago se pronunciaban sobre este descubrimiento con particular desparpajo. Tanto Agustín Manrique de Lara – CCE – como José Carlos Francisco – CEOE-Tenerife – defendieron la legitimidad de las donaciones empresariales a las formaciones políticas, siempre que éstas se efectúen “dentro de la legalidad”.

Manrique de Lara y Francisco rechazaron que se confundan “estas ayudas” con los casos de corrupción o que se mezclen con “comportamientos delictivos”. Ambos coincidieron en señalar, igualmente, que lo importante es que todo se haga con absoluta “transparencia” y se permitieron aconsejar en este sentido a empresas y partidos. Paradójicamente, cuando el citado Ambrosio Jiménez se iba de la lengua en abril de ese mismo año, reconociendo que “todos los empresarios damos dinero a los partidos”, su colega el potentado constructor del Norte de la isla de Gran Canaria, Félix Santiago Melián, fue el único que se atrevió a reconocer que él no era ninguna excepción. El predecesor en el cargo de Manrique de Lara, Sebastián Grisaleña, reaccionó encolerizado contra Jiménez manifestando que “era un irresponsable” y quejándose de que “metieran a todos los empresarios en el mismo saco”. El resto de sus colegas se negaron a reconocer lo que hoy tratan de presentar con actos absolutamente legítimos.

 

LAS DONACIONES “ALTRUISTAS” DE LOS EMPRESARIOS
“Son donaciones legales; puede haber personas que se tuerzan y se ha de actuar a saco con ellos pero la financiación ajustada a la legalidad es una opción personal de cada empresa”- insistió el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios. En un ejercicio de forzada “ingenuidad” Agustín Manrique de Lara añadió que “si se piensa que porque una empresa dé donaciones a distintos partidos, el político de turno tiene la facultad de influir en la mesa de contratación que adjudica concursos públicos es que no creemos en el sistema”. “Sería antisistema, y no puede ser” – concluyó.
No sería extraño suponer, sin embargo, que aquellos ciudadanos acostumbrados a leer la prensa diariamente consideren el peculiar juicio del representante patronal como un injustificable insulto a su inteligencia. Y es que, tal y como demuestran los boletines oficiales, tanto los donantes canarios como sus homólogos peninsulares fueron agraciados tras sus aportaciones con multimillonarios contratos por partes de las administraciones públicas.
Lopesan, por ejemplo, fue adjudicataria de un contrato por 14 millones de euros para las obras de la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN). Ambrosio Jiménez se vio favorecido por una modificación del PGO de La Laguna (Tenerife) que le abría las puertas para la construcción del megaproyecto Montaña Pancho. Miguel Ángel Ramírez – el “presi” de la U.D. – acaba de conseguir un suculento contrato por 17 millones de euros por la seguridad de la zona norte del Metro de Madrid… ¿Nos encontramos ante simples y reiteradas casualidades? Que cada cual juzgue por sí mismo en base a la evidencia que ofrecen los hechos.
En la misma línea que su hómologo de la CCE, el presidente de CEOE de Tenerife que hace unos meses tenía la osadia de congratularse públicamente porque gracias a la crisis ahora se trabaja más por menos salario, se reafirmó en que “dar ayudas no tiene por qué ser malo”. “Se hace en EE UU con absoluta transparencia para financiar campañas” – aseguró defendiendo el modelo a mediante el cual las grandes corporaciones determinan la política norteamericana de espaldas a la voluntad popular.

 

LA VERDADERA CORRUPCIÓN DEL SISTEMA

Finalmente, tanto Manrique de Lara como Francisco defendieron como una virtud “la pluralidad” de los empresarios en la aportación de donaciones a distintos partidos políticos canarios. Es decir, que los donantes del PP canario lo son también del PSC-PSOE, Coalición Canaria o sus escindidos de Nueva Canarias.
De esta forma, los representantes empresariales apuntaban, inconscientemente, al verdadero fondo de la corrupción del sistema. Lo verdaderamente relevante no es si las donaciones empresariales se ajustan o no a la legalidad. Si los sobresueldos de la casta política se pagan en B o si, por el contrario, son declarados a Hacienda.
Lo que realmente han puesto de manifiesto estas revelaciones es, en definitiva, lo que la intuición popular presumía desde hace tiempo: el carácter esencialmente antidemocrático de un sistema en el que los que realmente gobiernan – empresarios y banqueros- financian a “sus” representantes políticos para garantizar su perpetuación como clase social dominante.

 

Nota del Flagelo:  ALUCINANTE.  No tengo otra palabra.

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