Hassan Rohani la falsa cara amable de la teocracia.

ROHANI

Ya se conocen los resultados de las elecciones presidenciales en Irán.  Unos comicios donde los candidatos son elegidos de una lista por el líder de la revolución, el señor Jamenei.  De seiscientos y pico, sólo ocho pasaron el “corte”,  el resto fueron vetados.  Entre ellos el favorito de Ahmadineyah.

Unas elecciones, por tanto, absolutamente dirigidas,  donde una vez establecidos los candidatos sumisos se garantizaba que ganara quien ganara no iba a suceder lo de las anteriores,  aquella marea verde que casi desestabiliza el país. Más del 70% fueron a votar y eso es un apoyo al régimen.

Hassan Rohani,  el ganador,  es presentado como un moderado reformista.  ¿Reformista de que? ¿De aceras y plazas?.  Por lo visto,  este clérigo tiene un doctorado  en derecho  en la Universidad Caledonian de Glasgow y habla  inglés, alemán, francés, ruso y árabe.  ¡Jo, en cuantos idiomas nos puede explicar la pena de muerte!.   En la campaña habló de derechos civiles (no se lo que entiende un fundamentalista por derechos civiles),  libertad  para los presos políticos,  darle más dignidad a la mujer (¡¡!!),  restablecer relaciones con Estados Unidos,  mejorar la economía del país (en debacle por el aislamiento internacional),  etc.,  etc.

Todo muy bonito,  no se si entre los derechos civiles figuran los de los homosexuales,  que son atacados con violencia. No se si figura la erradicación de penas denigrantes como los latigazos o la lapidación. No se si figura la erradicación de la pena de muerte en público y sin limitaciones.  No se si la cantidad de heroinómanos que se esconden por terror al poder,  van a ser tratados como enfermos y no como a perros.  No se….

Lo que si se es que este señor ha sido vicepresidente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (representado al lider de la revolución) y actualmente dirigía  el Centro de Investigación Estratégica del Consejo de Conveniencia ( un órgano asesor del líder supremo).  También que tras las manifestaciones de estudiantes por el cierre de un periódico opositor en 1.999,  el señor reformista moderado este,  dijo que  “los detenidos por el sabotaje y la destrucción de bienes del Estado se enfrentarían a la pena de muerte si eran hallados culpables”.  Moderación total.

Fijaros como es la moderación en Irán,  que el ex-presidente Hashemi Rafsanjani considerado lo más de lo más en reformismo,  vetado, por cierto,  por el líder supremo,  es reclamado por Argentina por su supuesta participación en el atentado en 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina  que causó  86 muertos.

Por supuesto,  lo que no va a repetir el reformismo moderado iraní es lo único positivo que hizo Ahmadineyah, el apoyo a los pobres y clases humildes.  Si este estudió en Escocia, no habrá sido por humilde,  desde luego.

En fin,  que no se crean nada ni lancen cohetes.

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