España se hunde porque ni es Europa, ni lo fue, ni sabe que hay que serlo con sus consecuencias.

La prima va camino de ser el doble que con el terrible Zapatero. La rebaja del déficit  público estatal fue con Zapatero de casi tres puntos en 2.010 y 2.011, con estos va camino de incrementarse cada año.  Todo ello pese a  el ataque brutal al poder adquisitivo de las clases medio-bajas y al desmantelamiento  de los  servicios públicos.

Es verdad que durante los años de bonanza,  el estado español vivió de fiesta.  Mientras a los empleados públicos no se le subía la nómina más del 2%, cualquier  albañil o electricista cobraba una media de 3.000 € mensuales, sin declarar la mayoría,  y se  aprovechaban de las ayudas públicas para guarderías etc.,  dado que su declaración de ingresos era la que no era.  Como oí decir a Cayo Lara un día en Zaragoza,  “aquí todo el mundo se creyó que tenía derecho a Audi y Chalet adosado”.  Claro,  pasando por encima de los impuestos que todo ciudadano debe pagar para recibir unos servicios públicos de primera.

Y así se falsificaron los módulos,  así no se pagaba lo que había de pagar de IVA  (si te hago factura te tango que cobrar IVA, se acuerdan), así se contrataban productos bancarios para eludir pagos a Hacienda.

España no es Europa. En Europa no se  endeuda la nómina más del 30%.  En Europa se pagan seguros por todo,  no se mira al cielo y se espera que las desgracias me las pague el Estado.  En Europa existen unos niveles de educación cívica   y  de responsabilidad fiscal  altísimos. Europa tiene un modelo de vida absolutamente distinto al español,  que sólo es similar al de Castilla-León, aquellos a los que les llamamos “agarrados”. En Europa no se cobran subvenciones agrícolas y se utilizan para compran autos de lujo o tractores cada  año mientras se dejan abandonados los cultivos porque no existe una inspección en condiciones.

En Europa se compra en el súper y se hace la fiesta en casa,  no se gasta el dinero en negocios que utilizan el dinero en negro. En Europa se evitan los gastos financieros,  los intereses de los préstamos al consumo,  viajando menos o reduciendo las vacaciones.  En Europa hay mejores servicios sociales que en el estado español y más derechos hacia las madres,  las familias o la conciliación.

España no es Europa ni de coña,  somos un país de servicios,  porque así ha querido Europa que sea,  destruyendo toda nuestra industria minera, metalúrgica, naval,  agrícola,  pesquera, ganadera……  Todo se ha dedicado a subsidios y no a fomentar la economía familiar,  autónoma o cooperativista.

En Europa se hacen leyes sociales cuando existe dinero para financiarlas.  No se crea una política asistencialista para obtener votos.

Está claro que el estado español,  ni en mentalidad,  ni en modus vivendi,  es algo similar a Europa.  Y que no debimos entrar en esta casa antes,  siquiera,  de comprender la forma de vida y educación de los europeos.

De tales barbaridades fueron estos resultados.

 

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