La “novedosa” justicia de Gallardón.

Ayer tuvimos la oportunidad de escuchar al nuevo Ministro de Justicia, Sr. Ruiz Gallardón. En su alocución ante la mesa del Congreso ametralló la inteligencia con una serie de medidas, que más que medidas fueron una sentencia de muerte a la gratuicidad, la independencia y el fin rehabilitador de la pena. Retrocedemos a tiempos superados con medidas que se han demostrado inservibles para acabar con los más execrables delitos.

Gallardón quiere reformarar el Código Penal para introducir lo que vienen llamando “condena permanente revisable”. Y dejó claro, este fenómeno, que no es “perpetua” sino “permanente”. Perpetua es que permanece o dura para siempre y permanente es que permanece, sólo. Esto según la RAE. O sea una distinción floral que deja al antojo de muchas personas la revisabilidad…. La cadena perpetua, que no es otra cosa este adorno, es un concepto fracasado, tanto como medio coactivo para la disminución de los delitos, como medio vengativo para dejar a las familias de las víctimas contentas. La cadena perpetua, no sólo no resuelve nada, sino que fomenta un modelo de sociedad basado en el “tu me das yo te zumbo”, “tu me zumbas yo te machaco”, “tu me machacas yo te mato”…. Lo que apuntó Goebels, al terror se le combate con un terror aún mayor. Esa viene a ser la filosofía de las soluciones que aporta la derecha al fracaso de la sociedad liberal.

Por otro lado, el mal-gestor de Madrid, dice que estamos haciendo un uso no racional de los recursos judiciales. Y que por lo tanto vamos a tener que pagar unas tasas cada vez que queramos recurrir la injusticia que haya cometido algún juez o tribunal. Es decir, que si usted no tiene cuartos se come lo que le hayan dicho en primera instancia. Se acabó llegar al Supremo y, al Constitucional ni digamos, para los más desfavorecidos. Se acabó recurrir una libertad condicional, un permiso penitenciario o una denuncia por malos tratos si no pagas…. Gratuicidad judicial extingida. Pero no se crean ustedes que Ruiz Gallardón ha descubierto todo esto o lo ha inventado, el sólo ha copiado y pegado lo que el presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Jesús Chamorro, ha venido diciendo este último año, es decir, que no falta personal ni Jueces, que lo que sobran son Recursos, Pleitos y Abogados.

Y conforme a esa disciplina hacia la APM, Gallardón también ha dicho que hay que reformar la elección de miembros del CGPJ y elegir a 12 de los 20 miembros del Consejo por parte de los propios Jueces. Habrá que esperar generaciones para conseguir que en el CGPJ hayan Jueces de orientación progresista, es decir pluralidad, porque si ahora son mayoritarios los toga-party y los 8 restantes lo elige la mayoría absoluta,  que decir tiene que la Justicia de independiente poco.

En definitiva,  el dialogante del PP ha decidido agradar a sus enemigos y pasarse al toga-party.  Y acabar con una de las cosas que no pensabamos que  iba a dejar de ser gratuita,  la Justicia.  Que por lo tanto ya no va a ser para todos.

Porque una cosa es mejorar la gestión y otra muy distinta acabar con los conceptos y los fines.

 

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