Divagaciones de un prepotente incumplidor.

Si, el Sr. Rosell,  presidente de CEOE,  nos ha llamado a los empleados públicos prepotentes e incumplidores.  Y no hay que escandalizarse,  algunas teleoperadoras de ENDESA  son insoportables,  así que habrá gente como el Sr. Rosell que califique a todas las teleoperadoras como insoportables.  Es idiotez mental,  o así.  Pero pensándolo mejor,  creo que en el fondo el tal individuo tiene razón.

PREPOTENTES. Las definiciones de la RAE son:  1. adj. Más poderoso que otros, o muy poderoso.

2. adj. Que abusa de su poder o hace alarde de el.

Así, a primera vista,  no parece que el empleado público español sea una de estas dos definiciones o las dos. Pero si,  el funcionario es más poderoso que otros.  Han contribuido más que otros a intentar mitigar una crisis económica de la cual no son culpables,  de ninguna manera,  primero con una práctica congelación salarial del 0´3% y luego con un  descenso de su sueldo de más de un 5%,  más si hablamos de las extras. Contribuyeron durante las vacas gordas del aznarismo y la burbuja inmobiliaria a moderar los salarios,  en beneficio de la economía y el futuro (¡),  subiendose un 2% sus emolumentos mientras la media de la inflación estaba en el 4%;  es decir perdiendo poder adquisitivo sin rechistar.   Todo ello hace que los funcionarios se crean por encima de los demás,  porque tenemos un poder de idiotez superior a la media de los trabajadores.

INCUMPLIDORES.  Los empleados públicos incumplieron con la sociedad cuando no respaldaron la huelga en las Administraciones públicas.  También cuando hicieron lo mismo en la Huelga General,  meses después.  También cuando apoyan,  muy  ampliamente,  políticas de recortes y privatizaciones,  incumplen con la Constitución,  por su puesto.  Incumplen,  también con la lógica,  cuando gracias a su trabajo,  la Administración Pública  camina,  pese a la manada de inútiles que están  a dedo en los puestos de mando y a las jubilaciones no cubiertas o las OEP inexistentes que hacen que se trabaje más y en peores condiciones.

Eso es así.  Todo lo contrario de los empleados de GOOGLE,  por ejemplo,  que se encuentran muy a gusto en su empresa. ¿Se ha parado Rosell a examinar porqué?.  Quizás porque esa empresa cumple con aquella máxima que estudiamos en riesgos laborales,  de que a mayor satisfacción mayor productividad.  Claro que eso es un poco caro y como en el estado español siempre se les dio bien lo del látigo……

Guanarteme 

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