La política necesita a IU ante el desembarco politicamente correcto.

El próximo mes de Mayo tenemos elecciones Municipales y Autonómicas.  Como todos habréis comprobado en vuestros Ayuntamientos y Comunidades Autónomas,  los dos grandes partidos y los nacionalistas o regionalistas de turno,  hacen política aristocrática.  Nada de participación u  opinión ciudadana,  todo son “temas de estado” que la plebe no entiende,  y la opinión de la misma entorpece el desarrollo de los pueblos y las regiones.   La crítica o la denuncia son atentados contra ese supuesto “desarrollo” y perjudica a la sociedad en su conjunto no a los sinvergüenzas que producen esas críticas.  Si tu denuncias algo grave en tu ciudad,  eres un enemigo de la misma y perjudicas su imagen.  Desgraciadamente así pasa.

A la par,  los políticos no ENTRAN  en las instituciones locales,  DESEMBARCAN,  como en Normandía,  con su ejercito de familiares, amigos y empresarios afines,  a los que colocan, dan prebendas, concesiones y otras dádivas.  Esto cada día es más descarado y,  desgraciadamente,  considerado como más normal  por los ciudadanos,  a los que importa un carajo todo con tal de tener un sueldo y un estatus.

El dinero lo mueve casi todo,  pero también las influencias.  Presumir de ellas y utilizarlas para comprar voluntades es otra de las características de los políticos,  sobre todo los de los lugares más pequeños.

Frente a todo esto hay gente que quiere dar aires nuevos,  que quiere dar participación a los ciudadanos,  que quiere dar protagonismo a la gente que no tiene tanta suerte en la vida,   pero que es honrada y trabajadora.  Hay gente que cree en la cosa pública  (salvadora siempre del desastre privado), que no tiene en la boca todos los días la “igualdad de oportunidades” porque la practica.  Que avala con su gestión  municipal,  las economías ordenadas,  sin rascacielos ni chabolas  (algo compatible en las economías liberales).

Hay gente que cree que lo público se gestiona bien con profesionales,  no con enchufados,  políticos o sindicalistas agradecidos.  Que las empresas deficitarias salen adelante con el cooperativismo,  no  con su  venta al especulador de turno  o su nacionalización.  Que la Educación y la Sanidad son universales,  y que un trabajador no se puede pagar un seguro privado que le cubra una quimio (por ejemplo). ¡Que no nos engañen más!

En las próximas elecciones hay que dar un impulso a la Izquierda.  A aquella Izquierda que presente alternativas.  Yo creo en IU,  pero hay algunas otras opciones respetables en diferentes autonomías.  Así ICV o Si se Puede,  representan vías alternativas a la prevaricación institucionalizada.

La Izquierda presenta candidaturas con licenciados universitarios,  trabajadores,  autónomos o funcionarios públicos.  No somos gente, ni queremos un país,  con “taparrabos”,  esto es una gilipoyez de los mediocres,  de los adoradores del becerro de oro.  El becerro de oro,  un bichejo que crea más ricos y más pobres, más desigualdades sociales,  y que oficializa la ostentación y el nuevo feudalismo.

Hay gente con otra ética y otros valores.  Ya es hora de reventar a la clase política española,  esa  que habla de democracia y tiene “amigos extravagantes”.  Esa que habla de políticas sociales y recorta salarios,  pensiones y derechos adquiridos.   Ya es hora de acabar con el miedo y el chantaje que los grandes partidos trasladan a los trabajadores y sus familias cuando llegan las elecciones……  Ya es hora de darle la vuelta a esto.

Ya sabemos que hay una amalgama de tendencias en la Izquierda, pero es momento de frenar la regresión y la desigualdad.  No de perder tiempo en detalles ideológicos.

ES HORA DE VOTAR IZQUIERDA.

Guanarteme 

Anuncios