La amenaza narcopara ha aumentado en Colombia, alerta la ONU.

LA JORNADA – Bogotá, 16 de marzo. La amenaza de grupos conformados por antiguos paramilitares al servicio del narcotráfico se extiende como una plaga por Colombia y llega a territorios como la Amazonia y el Caribe, denunció este miércoles la organización no gubernamental (ONG) Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).

Están en todos los puntos cardinales, en el Caribe, en el Amazonas y en las fronteras con Panamá (noroeste) y con Ecuador (sur). Y en todas las áreas donde hay disputas por tierras, cultivos ilícitos y minas. Es una plaga que se está expandiendo, dijo Camilo González, director del organismo.

González hizo la advertencia al comentar un informe de la ONG divulgado este miércoles, en el que se denuncia que la amenaza de los gruposnarcoparas ha aumentado en los últimos años en Colombia, y llegó en 2010 a 360 municipios (de un total de mil 100) de los 32 departamentos del país sudamericano.

Eso nos da una idea de cómo se ha ampliado la movilidad y las zonas de influencia. Han aumentado su presencia en 40 por ciento, o sea que hay 100 municipios más (que en 2008) por donde transitan y cometen actividades ilícitas de distinto tipo, anotó.

La organizaciones narcoparas, como las denomina Indepaz, son herederas de las estructuras paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha) que entre 2003 y 2006 realizaron una negociación de paz con el gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) que les otorgó beneficios procesales a cambio de confesión de crímenes y reparación a las víctimas.

Las AUC combatían a las guerrillas izquierdistas que actúan en Colombia desde hace casi medio siglo, y establecieron nexos con la clase dirigente al punto de que hay cerca de 120 políticos investigados por esos vínculos. En 2010, 10 ex congresistas fueron condenados y uno absuelto.

Pero para las nuevas bandas criminales el móvil principal es el lucro, sin evidenciar una clara ideología o intencionalidad política, según Christian Salazar, representante en Colombia de la alta comisionada de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para los derechos humanos.

Al término del proceso de paz con las AUC, cerca de 32 mil combatientes entregaron las armas. Sin embargo, dice Indepaz, las estructuras paramilitares encabezadas por los mandos medios quedaron vivas y continuaron con los negocios legales e ilegales.

El informe de Indepaz coincide con otro presentado el martes por la relatora de minorías de la ONU, Gay McDougall, quien denunció ante el Consejo de Derechos Humanos de ese organismo la impunidad de los paramilitares.

Si bien los nombres, los uniformes o tácticas de los grupos armados ilegales pueden haber cambiado, persiste la violencia en forma de asesinatos selectivos, desapariciones, intimidaciones y confinamientos forzosos, subrayó.

González aseguró que los nuevos grupos pueden ser considerados un fenómeno similar al de las organizaciones insurgentes, porque tienen entronques urbanos con grandes negocios, con negocios de tierra y desde ese punto de vista es un factor de desestabilización mucho más grave que el de la guerrilla izquierdista.

De acuerdo con Indepaz, actualmente existen 15 organizaciones narcoparas, con cerca de unos 7 mil integrantes, número que podría ascender a entre 8 mil y 14 mil 500 si se toman en cuenta los miembros de las redes de apoyo.

Según el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, la presencia de las nuevas bandas representa un desafío, en tanto que el director de la policía nacional, general Oscar Naranjo, las calificó como la mayor amenaza para la seguridad de los colombianos.

 

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