Cristina Fernández con Dilma Rousseff: “El crecimiento no puede desvincularse del desarrollo social”.

 

TELAM.-   La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó esta tarde que “el desarrollo y crecimiento” de Argentina y Brasil “no puede estar desvinculado de la situación social que viven nuestros pueblos”. Fue en el marco de un almuerzo de honor a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en Cancillería.

Las presidentas de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y de Brasil, Dilma Rousseff, destacaron hoy la relación estratégica entre ambos países y su importancia para la unidad regional y sudamericana.

“Para nosotros es un altísimo honor” que Dilma Rousseff haya elegido a la Argentina en su primer viaje al exterior como presidenta de Brasil, señaló Cristina Fernández de Kirchner al abrir una presentación conjunta ante la prensa en la Casa Rosada.

La Presidenta consideró que “también es la reafirmación de un compromiso que iniciaron otros presidentes que nos precedieron, Kirchner y Lula, dos hombres que revirtieron históricamente lo que era una permanente diferencia entre ambos países”, para constituir “por primera vez una relación absolutamente diferente”, agregó.

“Relación que debe profundizarse y debe significar también la profundización de la integración productiva” bilateral, subrayó la presidenta argentina tras la firma de acuerdos en materia nuclear, energética, bioenergética, comercial, de programas de vivienda y para la promoción de la igualdad de género, entre otros.

Por su parte, Rousseff señaló que como Cristina son “las primeras mujeres electas por el voto popular” en sus respectivos países y destacó el compromiso de ambas con la región para “garantizar el cambio”.

Sostuvo además que su país y Argentina representan el gran potencial productivo de América Latina y afrontan el desafío de formar “un polo” que tendrá un “rol estratégico” para la región y en el mundo.

Antes del acto de firma de los convenios bilaterales, Cristina y Dilma mantuvieron un encuentro con Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

En su visita a la Argentina, acompañaron a la presidenta de Brasil el canciller Antonio Patriota y otros siete ministros del Gobierno Federal.

Poco después de la firma de los acuerdos, las dos jefas de Estado hablaron también en la sede de la Cancillería, durante un almuerzo de honor con el que el gobierno argentino agasajó a la mandataria brasileña.

Rousseff expresó allí su “inmensa alegría de estar aquí en Argentina” y aludió al legado de Néstor Kirchner, a quien calificó como “compañero, amigo y un valiente líder”. En su discurso, ratificó que los dos países seguirán “trabajando por la consolidación de Unasur, instrumento que debe servir para consolidar la unidad de América del Sur”.

Por otra parte, aludió al papel que tocará a la presidenta argentina en el G-77, en especial en cuanto a la política de los dos gobiernos de “combatir el proteccionismo de los países más ricos”.

“Nuestro comercio bilateral tuvo un gran crecimiento y creo que llegó la hora de explorar nuevos horizontes con nuestra agenda económica, social y ciudadana”, para atender en particular las demandas de “los segmentos más vulnerables”, añadió.

Respecto de su condición de primeras presidentas surgidas del voto popular, señaló que “el nivel de avance de una sociedad se puede medir por el grado de participación de la mujer”.

Finalmente, Rousseff brindó por un “futuro común para brasileños y argentinos, un futuro de inclusión, prosperidad y paz”.

Por su parte, Cristina agradeció a Dilma “el maravilloso gesto de haber solicitado una entrevista con Madres y Abuelas de Plaza de Mayo” y dijo que esa actitud “la distingue como mujer, como política, como madre y fundamentalmente como sujeto histórico”.

En alusión a las palabras previas de la mandataria visitante, dijo que “ni las feministas podían haber imaginado que dos mujeres iban a conducir Argentina y Brasil”.

“Nuestro destino y el de la región está indisolublemente unido a Brasil”, así como también “el de Brasil está vinculado al de la Argentina y toda la América del Sur”, señaló.

“La presidenta Rousseff y yo creemos profundamente en el crecimiento de las soberanías nacionales, pero también creemos en la necesidad de que ese crecimiento tenga como protagonistas a la inclusión social y que llegue a todos y cada uno de los hombres y mujeres”, subrayó.

Cristina dijo además que ambas se identifican con la idea de que “el crecimiento económico solamente es bueno si puede llegar a todos los hombres y mujeres a través de la educación, la salud, el trabajo y la vivienda”.

“Si hasta ahora Brasil y Argentina estaban unidas, a partir de ahora lo estarán aún más”, destacó la Presidenta, antes de afirmar que los acuerdos bilaterales “van a ser seguidos y profundizados por acciones concretas”.

La mandataria argentina dijo que el desafío por delante “lo es también para el sector privado de los dos países”, con la articulación de ambos estados y valoró “la creación de foros” de empresarios.

Cristina Fernández señaló en particular la importancia de la integración científica y tecnológica en áreas como la nuclear y la espacial y dijo que las crisis de las economías más desarrolladas deben ser vistas también como un “momento de cambio y oportunidades”.

“Es posible tener sueños y llevarlos a cabo. Es posible cambiar la historia”, subrayó Cristina antes de brindar “por esos nuevos tiempos, por Argentina, por Brasil, por la Unasur, por Mercosur, y por America Latina”.

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